Alicia Alonso

1920-2020


La danza siempre 

The dance always


Día Internacional de la Danza

En el presente año 2020, el mundo de la danza y del arte en general celebra el Centenario de Alicia Alonso Primma Ballerina Assoluta. El mundo entero, ha sido testigo del arte de Alicia Alonso, una artista que llevo la danza a la expresión suprema del arte.

International Dance Day

In the present year 2020, the world of dance and art in general celebrates the Centennial of Alicia Alonso Primma Ballerina Assoluta. The entire world has witnessed the art of Alicia Alonso, an artist who brought dance to the highest expression of art.

Alicia Alonso, casi traslúcida

Por Liuba Cid

El propósito de la artista cubana fue siempre poder transmitir a sus bailarines el poso de técnica y sabiduría adquirido durante toda una carrera comprometida con la danza


“La bailarina música, la bailarina artista, la bailarina increíble” la llamó Teresa Berganza, y Dulce María Loynaz dijo de ella: “es de veras una luz que se mueve. Ella es leve, ondulosa, casi traslúcida”.
Fundadora del American Ballet Theater, Alicia triunfa en los escenarios interpretando las obras más importantes del repertorio clásico y romántico. Su relación directa con grandes personalidades de la danza como George Balanchine, Mijail Fokine, Jerome Robbins o Leonide Massine, entre otros, enriquecen su trabajo coreográfico dejando su huella en la pureza plástica y en la impresión más completa de unidad y orden sobre las puntas, expresión de su sello personal como bailarina sobre los escenarios de toda Europa y América.
Esos primeros años de búsquedas y aciertos avivaron en Alicia la necesidad de reedificar los pilares de la danza, evolucionar hacia el contrapunto, el delicado virtuosismo que comprendía la técnica como un medio para alcanzar la excelencia, pero nunca el fin. En 1948 lo irreal se convertiría en realidad efectiva, Alicia, junto a Fernando y Alberto Alonso, funda una de las escuelas coreográficas más importantes del mundo en una pequeña isla del caribe: el Ballet Nacional de Cuba (BNC), cuna de su metodología, de su legado académico y artístico.
Ejemplo de tenacidad, tuvo que superar una ceguera casi total, lo que no le impidió bailar e interpretar grandes personajes del repertorio histórico: Giselle, El lago de los cisnes, La bella durmiente, Carmen, Coppelia…, Alicia hablaba de confrontaciones artísticas con sus personajes, la búsqueda de una técnica perfecta que no impidiese una depurada interpretación romántica o una libertad real y auténtica en el hecho mismo de bailar, más allá de la convención y la pantomima. Sus numerosas versiones sobre los clásicos, sus creaciones originales, demostraron al mundo que la obra coreográfica no es capaz de existir artísticamente fuera de su ejecución, la voluntad y la conciencia del bailarín conforman la esfera vivencial del personaje y su partitura dramática.
A sus casi cien años, Alicia seguía amando su trabajo; poder transmitir a sus bailarines el poso de técnica y sabiduría adquirido durante toda una carrera comprometida con la danza, ese fue su propósito hasta el último día. Disfrutaba del magisterio, bailaba y educaba mostrando con generosidad sus secretos más valiosos, verla bailar era un acto épico, un poema escénico. La danza siempre fue un territorio comprometido para ella, la base de su personalidad artística, envuelta en una rica y compleja amalgama que combinaba la precisión histórica de la escena con su particular sello de cubanía.
Doctora Honoris Causa por la Universidad de La Habana, creadora de la Fundación de la Danza que lleva su nombre, y el Instituto Superior de la Danza Alicia Alonso adscrito a la Universidad Rey Juan Carlos, medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, embajadora Mundial de la Danza y titular de la cátedra Iberoamericana de la Danza, otorgada por la UNESCO, poseedora del grado de oficial de la Legión de Honor de Francia, casi trescientos premios, condecoraciones y reconocimientos dentro y fuera de su país, elogian una vida dedicada por entero a la danza.
Nos deja huérfanos un hito de la cultura del siglo XX, un ejemplo de resistencia y tenacidad para todos los que admiramos la danza y su misterio. Solo nos queda preservar su encomiable herencia para las generaciones futuras. Si como dijo Alejo Carpentier los mundos nuevos deben ser vividos antes de ser explicados, es necesario, ahora, más que nunca, que su contribución al arte de la danza perdure para siempre.


Liuba Cid es Académica de las Artes Escénicas de España 

y docente de Artes Escénicas del Instituto Universitario de Danza “Alicia Alonso”




Alicia Alonso, almost translucent

By Liuba Cid


The purpose of the Cuban artist was always to transmit to her dancers the residue of technique and wisdom acquired during a whole career committed to dance.


“The music dancer, the artist dancer, the incredible dancer” Teresa Berganza called her, and Dulce María Loynaz said of her: “it is really a light that moves. She is light, wavy, almost translucent. "
Founder of the American Ballet Theater, Alicia triumphs on stage performing the most important works of the classic and romantic repertoire. His direct relationship with great dance personalities such as George Balanchine, Mikhail Fokine, Jerome Robbins or Leonide Massine, among others, enrich his choreographic work leaving his mark on plastic purity and on the most complete impression of unity and order on the ends, expression of her personal stamp as a dancer on stages across Europe and America.
Those first years of searches and successes fueled in Alicia the need to rebuild the pillars of dance, to evolve towards the counterpoint, the delicate virtuosity that understood technique as a means to achieve excellence, but never the end. In 1948 the unreal would become an effective reality, Alicia, together with Fernando and Alberto Alonso, founded one of the most important choreographic schools in the world on a small island in the Caribbean: the National Ballet of Cuba (BNC), cradle of its methodology, of his academic and artistic legacy.
An example of tenacity, she had to overcome almost total blindness, which did not prevent her from dancing and interpreting great characters from the historical repertoire: Giselle, Swan Lake, Sleeping Beauty, Carmen, Coppelia ..., Alicia spoke of artistic confrontations with her characters, the search for a perfect technique that would not impede a refined romantic interpretation or a real and authentic freedom in the very fact of dancing, beyond convention and pantomime. His numerous versions of the classics, his original creations, demonstrated to the world that the choreographic work is not capable of artistically existing outside of its execution, the will and conscience of the dancer make up the experiential sphere of the character and his dramatic score.
At almost one hundred years old, Alicia still loved her job; to be able to transmit to its dancers the residue of technique and wisdom acquired during a whole career committed to dance, that was their purpose until the last day. He enjoyed teaching, danced and educated, generously showing his most valuable secrets, seeing her dance was an epic act, a scenic poem. Dance was always a compromised territory for her, the base of her artistic personality, wrapped in a rich and complex amalgam that combined the historical precision of the scene with its particular stamp of Cuban identity.
Doctor Honoris Causa from the University of Havana, creator of the Dance Foundation that bears her name, and the Alicia Alonso Higher Institute of Dance attached to the Rey Juan Carlos University, Gold medal from the Círculo de Bellas Artes de Madrid, World Ambassador of Dance and holder of the Ibero-American Chair of Dance, granted by UNESCO, holder of the official degree of the Legion of Honor of France, almost three hundred awards, decorations and recognitions inside and outside their country, praise a life dedicated entirely to dance.
A landmark of 20th century culture leaves us orphans, an example of resistance and tenacity for all of us who admire dance and its mystery. We can only preserve its commendable heritage for future generations. If, as Alejo Carpentier said, new worlds must be lived before being explained, it is necessary, now, more than ever, that his contribution to the art of dance lasts forever.


Liuba Cid is Academic of the Performing Arts of Spain
and teacher of Performing Arts at the University Institute of Dance "Alicia Alonso"